Narvarte y Monte Caseros – Gualeguay

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Milagros Sofía Ibarra
Calle Narciso Narvarte

Narvarte, Narciso. Maestro.
La calle nace al 150 de 25 de Mayo, va hacia el este, hacia el oeste se llama Jujuy. Antiguamente se la llamaba Caroni.En el decreto de 1863 Urquiza le da el nombre de Jujuy en toda su extensión. La ordenanza del 14 de abril de 1950 dice: “Narciso Narvarte”. Desde mayo de 1861 era preceptor de la escuela pública de varones D. Narciso Narvarte. Dice una edición especial del diario “El Día”, circa 1944-1945: “Don Narciso Narvarte fue el primer educador diplomado que pisó nuestro pueblo. Nació en Navarra (España) e hizo sus estudios en Madrid, obteniendo el título de profesor a los 26 años de edad. Después de algún tiempo de contraer enlace en dicha ciudad, llegó a América para radicarse en Santa Fe, de donde pasó luego a Entre Ríos, llamado por Urquiza como maestro titulado. En Gualeguay fue nombrado por el ilustre entrerriano Director de la primera escuela del Estad, en el año 1869. Después de estar varios años al frente de dicho establecimiento, renunció para establecer una escuela particular a la que asistieron los que fueron más tarde hombres de la talla de los Mihura, Morán, Laurencena, Solanas, Molina, Marcó, Mugica, Garay, Irigoyen, García, Barroetaveña y otros.

FUENTE: Míguez Iñarra, Patricia y Rampoldi, Nidya (2013). Calles con historia. San Antonio del Gualeguay Grande

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Gregorio Morán y Monte Caseros – Plaza Constitución – Gualeguay

Esquina Gregorio Morán y Monte Caseros – Plaza Constitución – Gualeguay2016-EP1-1-PabonRocioRocío Pabón
Plaza Constitución

Se encuentra ubicada entre las calles San Antonio, Gregorio Morán, Monte Caseros y 1º de Mayo. Ocupa cuatro manzanas en el centro de la ciudad, aparece dividida por diagonales y destacada por sus bellos jardines y forestación.  Cumple la función de espacio recreativo urbano. Frente a ella se levantan la Parroquia San Antonio, Tribunales, la Jefatura de Policía, el Club Social.

La Plaza Constitución tiene numerosos monumentos y obras de interés, entre los que se destacan desde el punto de vista artístico: la estatua de la Constitución, el monumento a Urquiza: una cabeza de setenta y cinco centímetros de altura de bronce patinado; el monumento a Manuel Belgrano: un mástil de quince metros de altura, erigido por suscripción popular; “La Independencia”, obra de Líbero Badii, el renombrado escultor vanguardista no figurativo, en la cual multitud de elementos parecen haberse desprendido con violencia de una forma cerrada primitiva; el “Quiosco” para la banda de Música, de diseño academicista de influencia francesa, que curiosamente está orientado al revés (el lugar para el director de orquesta está ubicado por el lado de atrás con respecto a la explanada central); el monumento conmemorativo de los Doscientos Años de la Fundación de Gualeguay, que tiene tres columnas que se unen en lo alto, que representan las tres ciudades fundadas por Rocamora (Gualeguay, Gualeguaychú y Concepción del Uruguay), y está decorado con tres bajorrelieves con representaciones de las actividades en que más se ha destacado cada ciudad; el reloj de sol emplazado por la APDH que significa, como un texto en el mismo indica, que el paso del tiempo descubre la verdad. Este lugar es el sitio público más antiguo de Gualeguay y se remonta a la época colonial.

FUENTES

  • RAMPOLDI, Nidya; PIAGGIO, Claudio Marcelo; GABRIEL, Daniel A; MÍGUEZ IÑARRA, Patricia (2002) Espacios Públicos con Historia. Gualeguay. Ediciones del Clé.
  • Turismo Entre Ríos

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Asef Bichilani y Monte Caseros – Gualeguay

Esquina Asef Bichilani y Monte Caseros – Gualeguay
Asef Bichilani y Monte Caseros (Gualeguay)
Carola Ferreyra
Calle Asef Bichilani

Esta calle nace en 25 de Mayo al 250 y corre hacia el este. Hacia el oeste se llama Pancho Ramírez. Antiguamente se la llamaba Moyano. En 1863 por el decreto de Urquiza se la llamó Mendoza en toda su extensión. En la ordenanza del 14 de abril de 1950 se la denominó Las Guachas -es una batalla de la guerra entre Ramírez y Artigas, ocurrida el 13 de junio de 1820, en el departamento Tala, cerca del río Gualeguay, en ella Artigas se adjudicó el triunfo. Después Ramírez lo derrotó en Las Tunas y Ábalos (Corrientes), provocando la huída de Artigas al Paraguay donde quedaría prisionero hasta su muerte-. La ordenanza Nº 2272 del 18 de julio de 2001 dice: “Asef Bichilani”.(Míguez Iñarra, Patricia y Rampoldi, Nidya. Calles con historia. San Antonio del Gualeguay Grande).

Hacía seis años que había muerto Secundino Salinas cuando nació Asef Bichilani quien habría de ser, por escaso tiempo, alumno de Cesáreo Bernaldo de Quirós.

Compendio de Zélika Alarcón de Tamaño (1) y de Francisca Arrighi de Garibotti (2).

“Nació en Gualeguay, en 1918, en el seno de una humilde y numerosa familia. Desde muy pequeño demostró condiciones para el dibujo y la pintura. Sus primeras manchas, sus pincelazos iniciales, los dio con azul de ropa que le proporcionaba su madre y pintura de puerta que le vendía sin fecha de pago, un buen comerciante de las cercanias de Plaza Constitución, a quien recordaba con cariño.
En 1939, un grupo de amigos le anima a exponer, enfrentando por primera vez el juicio de la crítica en una muestra realizada en el subsuelo del Teatro Mayo. Alentado por el favor de los juicios, inicia luego exposiciones en diversas ciudades de la provincia.
Durante una visita a Gualeguay del mundialmente famoso maestro Cesáreo Bernaldo de Quirós, un grupo de amigos lo pone en contacto con aquél, quien le brinda cordial acogida y a cuyas órdenes trabaja durante más de un año en Paraná. En esa época Quirós estaba pintando, entre otras cosas, el retrato del Dr. Enrique Mihura, gobernador de Entre Ríos, para la galería de retratos de los gobernadores (3)
Con Quirós, Bichilani aprendió el oficio de pintor desde la preparación de la tela y las pinturas, hasta la fabricación de los pinceles y espátulas. Y se edemro en el mundo del Post-Impresionismo. Fueron pocos los discípulos que tuvo Quirós, lo cual pone en evidencia que el maestro debió encontrar en él condiciones valiosas que, según parece, muchos no apreciaban influidos por modas estéticas de la época.
Luego Bichilani siguió solo, haciendo exposiciones, pintando y estudiando arte.
Quirós prestigió con su presencia algunas de las exposiciones de Asef y en otras oportunidades le respaldó con su patrocinio, a veces con extensas cartas de apoyo o con consejos que fueron publicados en esas ocasiones; testimonio de ello son las numerosas cartas de Cesáreo en poder de la familia Bichilani. Y aunque Asef siguió solo, siempre fue muy respetuoso admirador de Quirós.
Después de su estadia en Paraná, realiza una nueva muestra en Gualeguay, y enfrenta ya una crítica más rigurosa al exponer en Mar del Plata, Necochea, Santa Fe, Rosario, varias veces en Buenos Aires, una de ellas auspiciada por la Embajada Libanesa. Su vida artística sufre desde entonces la influencia bienhechora de Fernán Félix de Amador, agudo crítico de arte de fama mundial que le brinda su amistad y su consejo, y en cuya compañía expone en La Rioja, y otras provincias: “ … Hay en su pintura íntima transubstanciación de una soñada realidad, la transparencia de un vivo sentido telúrico…” (Fernán Félix de Amador, agosto de 1954).
Cuando de Amador le había programado una gira por Estados Unidos, Europa y el Medio Oriente, la muerte del crítico de arte deja trunco ese proyecto. Luego de un período que no fue breve durante el cual trató de reponerse de la forzosa ausencia de quien hasta esos días fuera un verdadero maestro, realiza ocho nuevas exposiciones en el país, en Concordia la última, antes de emprender el viaje a la Unión”, dice doña “Paquita” Arrighi de Garibotli empleando la terminología de esa época.
Bichilani viaja a los Estados Unidos, donde residiera unos años, visita varias veces las Cataratas del Niágara donde realiza una serie de cuadros. Conoce salas y museos, ejecuta retratos que tienen inmejorable acogida; algunos de los cuales vende a muy buen precio. Dio charlas y conferencias sobre temas referentes a la Argentina. Queda encantado con las múltiples pruebas de amistad y cordialidad recibidas y con los juicios que merecen sus trabajos por parte de caracterizados críticos de Estados Unidos. También visita el Líbano donde hace exposiciones y retrata al presidente de aquel país. En octubre de 1958 está de vuelta en Gualeguay.
“Pero su mayor labor la desarrolla en la provincia de Misiones, con una notable producción, uno de cuyos cuadros fue obsequiado al Sumo Pontífice Juan Pablo 11. Incursionó en la escultura realizando valiosos calcos de las Ruinas Jesuíticas, realizó estudios sobre el terreno comprobando las medidas, orientaciones y uso de las construcciones, lo que mereció el apoyo del historiador Padre Guillermo Furlong, especialista en la historia de las Misiones Jesuíticas. Bichilani además estudió la literatura
referida a las leyendas del Alto Paraná, profundizó en la obra de Juan Bautista Ambrosetli y escribió páginas muy interesantes dentro de este aspecto de la cultura vernácula.”
En Gualeguay, Bichilani inició y organizó un movimiento popular para adquirir la casa paterna de Quirós ubicada en calles Conscripto Denoni y Alem, habiéndose integrado una comisión con Adán E. Carbone, Leopoldo Rezia, Lucindo Albarenque, Nicolás Epele y uno de los Sres. Caliani. Esta comisión efectuó una gran colecta popular y adquirió la casa, que entonces no estaba tan deteriorada. Se pensó establecer en la misma un museo de pinturas y una escuela de artes plásticas.
También en 1950 Bichilani organizó en Gualeguay una exposición de Quirós que se realizó en el Club Social con la presencia del artista, en ésta se expusieron más de 50 obras, algunas de gran tamaño, entre ellas el famoso cuadro con que ganó el Gran Premio de la Bienal de Venecia “La vuelta de la pesca” (hoy en el Museo Nacional de Bellas Artes) y también “Hombres de Lazo”, que el gran pintor donó a la Comisión Pro Museo Quirós y que finalmente quedó en custodia en el Club Social (donde está actualmente).
Fue un hombre austero, que vivió humildemente sin importarle los bienes materiales. Simple, sereno, replegado siempre en sí mismo, supo traducir con inclaudicable voluntad, con profunda pasión, con irresistible impulso, las transparencias de su sensitiva realidad. Valioso trabajador de la cultura, dejó una obra meritoria a lo largo y lo ancho del país y aún en el exterior, donando sus mejores expresiones a Instituciones y Museos. Después de su muerte sus hermanas donaron algunas de sus obras a entidades locales que serán custodia de una parte importante del patrimonio que Asef Bichilani ha dejado.
Murió en Gualeguay el 28 de julio de 1988. En julio de 2001 se realizó una Muestra Homenaje en el Club Social con obras propiedad de la Cruz Roja Filial Gualeguay, LELCEC y otras instituciones.

(1). Folleto de la Muestra Homenaje en el Club Social de Gualeguay, julio de 2001.
(2). Diario “Pregón” de Gualeguay, martes 7 de octubre de 1958, entrevista de la directora Francisca Arrighi de Garibotti.
(3). Enrique Mihura fue gobernador desde 1° de julio de 1939 hasta el 6 de junio de 1943.
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“Su pintura, partiendo del post-impresionismo evoluciona al realismo expresionista y aún se puede hablar del hiperrealismo, por la exageración en los efectos de luz y la estructuración al límite en la composición, evolución ocurrida tal vez como consecuencia de su forma de ser, de ubicarse en la vida. Siempre trabaja en óleo, su técnica preferida consistió en aplicar la pintura con la punta de una afilada y pequeña espátula, en toques mínimos y de meticulosa perfección. Con esta técnica incursionó en el puntillismo en algunos de sus cuadros. Logra condensar la atmósfera y detener el tiempo con increíble perfección, trabajando los colores con absoluta certeza.”
Nidya Rampoldi.

Fuente│El Debate Pregón, miércoles, 08 de mayo de 2013. Disponible en http://www.diariodebatepregon.com/noticia.asp?noticia=2556

Monte Caseros y 1º de Mayo – Gualeguay

Esquina Monte Caseros y 1º de Mayo – Gualeguay
Monte Caseros y 1º de Mayo (Gualeguay)
Sheila Micaela Pais

Calle Monte Caseros 

Monte Caseros. Batalla.

Comienza al 350 de 9 de Julio, se dirige al sur, llega hasta Boulevard Barroetaveña, justo frente a la entrada del Parque Intendente Quintana. Hacia el norte se llama Melitón Juárez. En los primeros tiempo se llamaba Bayujera o -en otras fuente- Ballugera. Urquiza en su decreto de 1863 le da el nombre que conserva hasta nuestros días, pero en toda su extensión. La ordenanza del 14 de abril de 1950 dice: “Monte Caseros”.
Los gualeyos no estuvieron ajenos a lo sucedido en la Batalla de Caseros. La división de Caballería “Gualeguay” participó bajo las órdenes del coronel D.Manuel Basavilbaso, quien por entonces era Comandante de la Ciudad. Como consecuencia de Caseros, los ríos interiores de la Confederación se abrieron para la navegación internacional, favoreciendo en Gualeguay el desarrollo de los saladeros. Caseros también determinó el fomento de la inmigración, la cual trajo paralelamente un aporte cultural que favoreció el desarrollo de las primitivas poblaciones. (De Gustavo Cichero, en “Gualeguay al día”).

FUENTE: Míguez Iñarra, Patricia y Rampoldi, Nidya (2013). Calles con historia. San Antonio del Gualeguay Grande

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